Cómo puede ayudar la escritura a tu estado emocional. Aida Mañero Ocarranza

Desde las corrientes psicológicas enmarcadas dentro de los paradigmas cognitivo-conductuales se considera que aquello que produce un sentimiento o una emoción no es una situación concreta en sí, sino que lo que genera la tristeza, la alegría o el miedo por ejemplo, es la interpretación que cada individuo lleva a cabo sobre esa situación en sí. De este modo, una situación X daría lugar a un pensamiento Y el cual a su vez generaría una emoción Z.

Por tanto, siguiendo este esquema serían los pensamientos los que contribuirían a mantener o generar un estado de sufrimiento y malestar en la persona, por lo cual es de suma relevancia poder identificar los mismos con el fin de modificarlos posteriormente.

En este sentido, muchos profesionales invitan a sus pacientes a realizar una especie de diario en el cual se escriban aquellos sentimientos, pensamientos y emociones ante aquellas situaciones que despierten una intensa respuesta emocional. Se trata de una herramienta muy útil, la cual permite identificar esos pensamientos de carácter negativo que dificultan en ocasiones el bienestar para después relativizarlos y modificarlos por otros más adaptativos y funcionales.

Otro posible uso de la escritura en el marco de una terapia psicológica es el de la externalización de los sentimientos y pensamientos, esto es, el empleo de la escritura como una válvula de escape en un espacio dónde se pueda expresar todo aquello que se desee y se necesite en cada momento sin dañar a nadie. De este modo también es posible que, habiendo tomado algo de distancia con respecto del problema, esto es, al haberlo “sacado fuera”, se puedan encontrar soluciones y detalles que de otro modo no se habrían contemplado, abriéndose otras perspectivas. A través de este proceso los individuos pueden adoptar una posición más reflexiva respecto de sus vidas.

Por último, un tercer uso de la escritura es el que se realiza cuando se emplean las cartas dentro del proceso terapéutico. Este método es muy empleado dentro de las terapias denominadas narrativas las cuales consideran el proceso terapéutico como un contexto para la reescritura de las vidas y las relaciones. Mediante diversos tipos de cartas (de invitación, de despido, de predicción…), el profesional pretende que la persona genere y regenere relatos alternativos de su propia historia, tanto pasados como futuros.

Así pues, como se puede desprender de estas líneas, algo tan sencillo aparentemente como es la escritura puede facilitar en gran medida el avance hacia el bienestar personal, permitiendo en unas ocasiones el desbloqueo de los individuos, el cambio de visión en otras o el encuentro de nuevas alternativas diferentes en otras.

Ansiedad y depresión las “dolencias” de la actualidad. Aida Mañero Ocarranza

“Cerca de un 40% de la población española padecerá ansiedad o depresión a lo largo de su vida, […] aunque sólo la mitad de los afectados han sido diagnosticados y se medican.”

 Así mismo, Salvador Ros, presidente de la Asociación Española de Psiquiatría Privada a afirmado que “en España la ansiedad afecta a más de seis millones de españoles y causa un absentismo laboral de un 10%, un 7% más que la media de países europeos”; se cree que este hecho es debido en gran parte a la crisis a nivel económico y laboral en la que está sumida el país.

 De este modo, estas y otras afirmaciones igualmente interesantes, son las que han tenido lugar en el VII Congreso Nacional de Ansiedad y Trastornos Comórbidos celebrado en la ciudad de Barcelona los días 14 y 15 de este mes de Febrero.

 Así pues, se hace patente la necesidad existente en la actualidad de una asistencia psicológica que cubra las necesidades de aquellos que lo necesiten en una ocasión dada, y la importancia de esta práctica profesional en momentos en los que puede ser complicado encontrar soluciones de forma individual.

http://www.20minutos.es/noticia/2058098/0/40-espanoles/pacede-ansiedad-depresion/mitad-se-trata/