Somos lo que nos decimos

Somos lo que nos decimos

“Somos lo que comemos” es una frase del filósofo y antropólogo Ludwig Feuerbach, sacado del escrito “Enseñanza de la alimentación”. Es de todos sabido que la comida determina cómo nos encontramos, no sólo afecta al estado físico sino también al psicológico.

Pero ¿qué alimenta nuestro corazón y nuestros sentimientos y emociones? la comida de nuestro corazón son las palabras que nos dirigimos, el lenguaje interno. Este lenguaje en ocasiones no es consciente por lo que lo primero de todo es detectar cómo es. En ocasiones detectarás como ante un fallo o error te sorprender diciéndote “es que soy tonto, no me va a salir”, este mensaje influye de manera negativa en el sujeto, en su autoestima, motivación intrínseca y autoconcepto. El lenguaje determina el modo en el que es percibido el entorno, es un factor muy importante en el desarrollo de los esquemas de pensamiento.

Por todo ello es muy importante el lenguaje que nos dirigimos y que en él siempre estén presentes las siguientes frases:

  • Puedo hacerlo
  • Seguro que la próxima vez lo consigo
  • Estoy en el camino
  • Sólo me queda un empujón
  • Me he esforzado mucho, a la próxima saldrá
  • Hoy es el día
  • Una nueva oportunidad

Belén Pozo

Psicóloga

Déjate disfrutar para conseguirlo

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En la actualidad se vive sin tiempo, sin espacio ni momentos para disfrutar lo conseguido. La mayor parte de los adultos están inmersos en los deberías y en los objetivos a conseguir. Pero cuando esto es conseguido ¿qué ocurre? ¿qué pasa? ¿qué se hace? se busca un nuevo objetivo para lograr, pero ¿se disfruta del logro? ¿se vive esa satisfacción?

Por lo general el mayor error y dificultad actual es la incapacidad para disfrutar. El no saber vivir el momento, exprimir cada segundo y disfrutar de cada paso hacia el logro. Es más importante disfrutar de los pasos hacia la meta que la meta propiamente dicha, ya que esta es efímera.

¿Cómo podemos aprender a disfrutar?

Para aprender a disfrutar hay que hacerlo día a día, vivir y exprimir cada momento, cada milisegundo, y no pensar en el mañana, ya que este siempre vendrá, las nubes siempre aparecerán pero no sabemos cuánto va a durar el sol, tenemos que mirar los rayos, la luz que nos aporta y sentir el calor en nuestro cuerpo y el bienestar del que nos inunda.

Te proponemos que hoy cuando vayas por la calle observes qué pasa a tu alrededor, cuántos árboles hay, de qué color son sus hojas, cómo suena al pisar las hojas, qué sientes al recibir el aire en la cara…

Belén Pozo

Psicóloga

Disfruta el momento

aqui-y-ahoraDisfruta el momento

Hoy queremos compartir con vosotros un cuento de Jorge Bucay, de cuentos para pensar, es uno de mis cuentos preferidos, una filosofía de vida para seguir en el día a día, para llegar más fácil al bienestar :

Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como un buscador…

Un buscador es alguien que busca; no necesariamente alguien que encuentra.

Tampoco es alguien que, necesariamente, sabe qué es lo que está buscando. Es simplemente alguien para quien su vida es una búsqueda.
Un día, el buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kamir. Había aprendido a hacer caso riguroso de estas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo. Así que lo dejó todo y partió.

Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos, divisó, a lo lejos, Kamir. Un poco antes de llegar al pueblo, le llamó mucho la atención una colina a la derecha del sendero. Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros, y flores encantadores. La rodeaba por completo una especie de valla de madera lustrada.

Una portezuela de bronce lo invitaba a entrar.

De pronto, sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en aquél lugar.

El buscador traspasó el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles.

Dejó que sus ojos se posaran como mariposas en cada detalle de aquél paraíso multicolor.

Sus ojos eran los de un buscador, y quizá por eso descubrió aquella inscripción sobre una de las piedras: “Abdul Tarej, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días“.

Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que aquella piedra no era simplemente una piedra: era una lápida.
Sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en aquél lugar.

Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado también tenía una inscripción. Se acercó a leerla. Decía: “Yamir Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas“.

El buscador se sintió terriblemente conmocionado.

Aquél hermoso lugar era un cementerio, y cada piedra era una tumba.

Una por una, empezó a leer las lápidas.

Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto.

Pero lo que le conectó con el espanto fue comprobar que el que más tiempo había vivido sobrepasaba apenas los once años…

Embargado por un dolor terrible, se sentó y se puso a llorar.

El cuidador del cementerio, pasaba por allí y se acercó.

Lo miró llorar durante un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.

– No, por ningún familiar -dijo el buscador-. ¿Qué pasa en este pueblo? ¿Qué cosa tan terrible hay en esta ciudad? ¿Por qué hay tantos niños muertos enterrados en este lugar? ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que les ha obligado a construir un cementerio de niños?

El anciano sonrió y dijo:

– Puede usted serenarse. No hay tal maldición. Lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré…: “Cuando un joven cumple 15 años, sus padres le regalan una libreta como esta que tengo aquí, para que se la cuelgue al cuello. Es tradición entre nosotros que, a partir de ese momento, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella:

A la izquierda, qué fue lo disfrutado.

A la derecha, cuánto tiempo duró el gozo.

Conoció a su novia y se enamoró de ella. ¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla? ¿Una semana? ¿Dos? ¿Tres semanas y media…? Y después, la emoción del primer beso, el placer maravilloso del primer beso… ¿cuánto duró? ¿El minuto y medio del beso? ¿Dos días? ¿Una semana?

¿Y el embarazo y el nacimiento del primer hijo…? ¿Y la boda de los amigos? ¿Y el viaje más deseado? ¿Y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano? ¿Cuánto tiempo duró el disfrutar de estas situaciones? ¿Horas? ¿Días?

Así, vamos anotando en la libreta cada momento que disfrutamos… Cada momento.

Cuando alguien se muere, es nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado para escribirlo sobre su tumba. Porque ese es, para nosotros, el único y verdadero TIEMPO VIVIDO”.

Belén Pozo

Psicóloga

 

La risa y sus beneficios

La risa y sus beneficios

La risa es uno de los actos más saludables que tenemos los seres humanos. Ésta se produce como respuesta a determinados estímulos externos o internos que vivimos, aportándonos múltiples beneficios a nivel psicológico, físico y social.

El mecanismo encargado de activar el acto de la risa se encuentra situada en la zona pre-frontal de la corteza cerebral, activando el sistema límbico, donde se encuentran las regiones del hipotálamo y la amígdala encargadas de regular las emociones y la memoria.

Según los estudios científicos, se ha demostrado que el cortes cerebral libera impulsos eléctricos un segundo después de comenzar a reírnos, segregando endorfinas y eliminando de nuestros cuerpo las energías negativas que se han ido generando. Esta respuesta produce múltiples cambios a nivel fisiológico en nuestro organismo, los cuales no somos conscientes de que estén ocurriendo.

El acto de reír y sonreír es una respuesta biológica que desarrollamos desde que nacemos, que nos ayuda a interactuar y sociabilizarnos con el ambiente.

En la etapa de la niñez la respuesta de reír es más espontánea, las situaciones que vivimos son percibidas de una manera cómica y lúdica, dejándonos llevar y dejando fluir la imaginación. En cambio a lo largo de la etapa de la adultez, va poco a poco disminuyendo su práctica, ya que influyen la falta de espontaneidad e incluso el valor de disfrutar y ver la parte más divertida de las cosas que ocurren en nuestro alrededor, olvidando los beneficios y el bienestar que nos aporta este acto.

Se ha clasificado a la risa y a el humor como dos de las 24 fortalezas personales necesarias para poder promover, desarrollar y presentar un buen estado de bienestar psicológico.

¿Qué beneficios y ventajas nos aporta reírnos?

* Previene y disminuye el insomnio.

* Fomenta el bienestar y la felicidad.

* Previene el estrés.

* Aumenta la autoestima y la seguridad en uno mismo.

* Fortalece nuestro sistema inmunológico.

* Ayuda a mejorar la calidad de la respiración.

* Expande, estira y relaja los pulmones del cuerpo.

* Nos facilita poder liberar tensión acumulada del día.

* Fortalece los vínculos y las relaciones sociales.

* Reduce la presión arterial, previniendo posibles futuros infartos.

* Produce un efecto placentero y analgésico por la liberación de endorfinas.

* Es uno de los agentes naturales más eficaces para la prevención del envejecimiento, ayudando a tonificar y a prevenir las arrugas tan características de la edad.

* Fomenta la creatividad y la imaginación.

* Ayuda a liberar emociones que tenemos reprimidas.

* Mejora y facilita los procesos de digestión, ya que aumenta el número de contracciones de los músculos abdominales.

Teniendo en cuenta todos los beneficios psicológicos, sociales y físicos que tiene la risa, sería buena idea poder practicarlo más a menudo y ser más consciente de este acto tan cotidiano, divertido y que tanto favorece la salud.

Información obtenida:

-Ripoll, R. M., & Casado, I. Q. (2010). Risa y terapias positivas: moderno enfoque y aplicaciones prácticas en medicina. Revista de Psiquiatría y Salud Mental, 3(1), 27-34.

-http://salud.ccm.net/faq/psicologia-36#3645

Rocio Delgado

Psicóloga

Mi momento feliz del día

Mi momento feliz del día

Elizabeth Gilbert, saltó a la fama en el año 2006 cuando publicó el libro que lleva por título, “Come, reza, ama”. Es la historia de una mujer que va en busca del equilibrio entre cuerpo y espíritu. Para ello emprende un largo viaje, tras una ruptura matrimonial y un desengaño amoroso a través de Italia, la India e Indonesia.

Autora estadounidense de múltiples libros, relatos, ensayos, memorias y biografías, ha estado practicando a lo largo de más de diez años, un ritual que le ha proporcionado una gran alegría y satisfacción. Lo que propone Gilbert es, buscar un bote o una caja donde poder guardar un papel escrito con los momentos más felices que se han experimentado diariamente. Con esta actividad, la autora invita a descubrir que aún en momentos o etapas más tristes y complicadas de nuestra vida, cada día, hay momentos de alegría. De esta manera, a lo largo de todos estos años, haciendo un examen de conciencia al finalizar cada día, Elizabeth percibe como su caja de la felicidad se va llenando de buenos momentos.

Animémonos, y pongamos en práctica esto de escribir al finalizar el día el instante más agradable de nuestra jornada y busquemos un lugar privilegiado donde poder guardarlos.

Miriam Benavides

Psicóloga

Este es mi momento, este es un rato para mí

La vorágine del día a día, hace que en ocasiones se caiga en la monotonía y que no se disponga de unos minutos de tiempo para dedicar a la pareja, ni tampoco para dedicárnoslo a nosotros. El trabajo, los horarios de los niños, los estudios, las responsabilidades, el día a día en general, resulta a veces tan estresante, que descuidamos a la pareja y nos descuidamos a nosotros.

Para encontrarse bien con uno mismo y poder disfrutar en mayor medida de todo lo que nos rodea, hemos de empezar por cuidarnos. Tenemos que aprender a permitirnos desconectar y buscar una hora o un par de horas a la semana para nuestro cuidado personal.

De la misma manera que a diario o en fin de semana, compartimos con nuestra pareja una mañana, una tarde o una noche más especial, también podemos tener nuestro plan personal para nuestro cuidado físico y mental.

Aquí van, algunas sugerencias de las que podéis tomar nota:

–    Date un baño de burbujas caliente y aplícate un aceite esencial. Los baños calientes antes de irnos a dormir van a favorecer que conciliemos mejor el sueño.

–    ¿Montas en bicicleta? Si no es así, ponte a ello y comprobarás que el montar en bicicleta de manera regular es beneficioso para tu salud. Para tu sistema inmunológico, tu espalda, tu musculatura, tus articulaciones, tu corazón y tu salud mental.

–    Acude al gimnasio. El realizar ejercicio de manera regular tiene muchos beneficios para la salud, lo cual va a ayudarte a sentirte mejor contigo mismo. Beneficios físicos y mentales como el disminuir el riesgo de padecer determinadas enfermedades, el poder dormir mejor, el favorecer el contacto con otras personas, el incrementar nuestra energía y vitalidad, el disminuir el estrés,…

–    ¿Te atreves con una clase de yoga, Pilates o de zumba?

–    También puedes dar un paseo por el parque mientras escuchas esa selección de canciones preferidas.

–    No pongas excusas, busca una buena zapatilla y sal a correr. Corre en el parque, en el gimnasio, en el polideportivo, en la cinta estática que tengas en casa,… Porque correr, disminuye el riesgo de padecer enfermedades, previene el envejecimiento prematuro, fortalece tu musculatura, ayuda a fortalecer tus huesos, favorece la circulación sanguínea y la actividad cerebral además de aumentar la sensación de bienestar general, entre otros beneficios.
–    Disfruta de un masaje y de los beneficios que te aporta. Disfruta de la relajación y del bienestar que te proporciona el recibir un masaje. Alivia tus dolores musculares, favorece el sueño, reduce los niveles de estrés, mejora tu estado de ánimo,… ¡No te lo pienses!

–    Busca un buen libro y dedica tiempo a la lectura para nutrir tu mente. Verás como la actividad lectora, favorece tu capacidad de concentración y disminuye los niveles de estrés además de favorecer la empatía, la creatividad, las relaciones sociales y las dotes comunicativas. Depende de ti el incorporar la lectura a tu vida y convertirla en un buen hábito para lograr estas ventajas.

–    Un desayuno tranquilo y saludable todas las mañanas es otra de las sugerencias que se proponen para que incorpores a tu rutina diaria.

–    Anímate a hacer algún curso de cocina. Vas a disfrutar mucho de esta experiencia.

–    Dedica tiempo a mimarte en la peluquería.

–    Ves al cine o disfruta en casa de tu serie o película preferida.

–    Pasa tiempo con tus amigos. La amistad te aporta bienestar ya que te hace sentir parte de un grupo. Tus amigos te aceptan tal y como eres. Sientes que los amigos te cuidan y te miman, sientes, que los momentos más complicados, junto a ellos, se perciben como menos difíciles. Las amistades, mejoran nuestro estado de ánimo.

–    Vete de compras y hazte un regalito. Seguramente hace mucho tiempo que no te permites un capricho.

–    ¿Te gusta el teatro, la fotografía, la pintura o el dibujo? Apúntate a un taller, cualquiera de estas opciones es buena para incorporarla a tu vida. ¿Por qué?, pues porque mejoran tu autoestima, favorecen las relaciones sociales, tus habilidades comunicativas, tus habilidades psicomotrices, estimulan tu parte más creativa, ayudan a vencer tu timidez y otras barreras que puedan estar presentes, aumentan tu estado de concentración, te permiten reír, disminuyen el estrés y aprendes cosas nuevas. Cualquier taller o actividad que realices, te va a generar satisfacción.

Acerca de estos anuncios
Ya sabes, busca una afición y dedícala tiempo. Cambia ese aspecto de tu vida. Ahora, es el momento. Aprende a cuidarte, a desconectar, a relajarte y mimarte. Aprende a quererte.

Miriam Benavides

Psicóloga

Pensar es tu mayor enemigo

DSC00217Según se van cumpliendo años se van pensando más en los pros y contras de la vida, en qué hacer para arreglar determinado problema, en cómo prevenir  determinada situación. Se pasan las horas pensando en cómo solucionar la vida y sin querer la vida pasa rápido. No sabemos cómo olía al salir de casa antes de ir a trabajar o de qué color era el cielo al volver.

Los seres humanos somos seres racionales pero la razón nos está invadiendo, nos está conquistando perdiendo la partida la emoción. La razón intenta solucionar aspectos que aún no han ocurrido para evitar sentir determinada emoción, pero ¿se siente alguna emoción? ¿da tiempo a sentirla?

Las emociones son las que nos conectan con el aqui y ahora, las que te hacen sentir y vivir, si la razón domina tu vida, sobrevives y la vida se escapa.

Por todo ello es importante:

  • Cada mañana que te levantes al desayunar, siéntate y huele el café, siente si está caliente, frío o dulce
  • Al salir de casa mira al cielo, de qué color es, cómo te hace sentir
  • Cuando pases al lado de un escaparate miraté y sonrrie, siente la felicidad por sentir
  • Al llegar al trabajo cierra un minuto los ojos y siente tu emoción del día, te hará vivir

No permitas que tu mente ocupe todo tu día, tu corazón quiere sentir y hacerse notar y es él el que te da la felicidad.

Belen Pozo

Psicóloga