Supera tu fobia a volar

Psicólogo Madrid: Supera tu fobia a volar

La fobia o miedo a volar es un miedo muy común en el que la persona presenta un estado de ansiedad previo, durante y posterior ante la situación de tener que volar. Como todas las fobias es un miedo irracional por lo que los razonamientos y confrontaciones no son eficaces para su superación. Todos sabemos que hay una probabilidad pequeña de que ocurra un accidente aéreo pero el cerebro emocional piensa y ¿y si pasa? y comienza la activación fisiológica en la que el sujeto tiene dificultades para pensar, respirar, tiene sudor en las manos… y ¿cómo puede superarla?, la manera más eficaz es la exposición a la fobia, pero ¿de qué manera? Lo mejor es de la manera más real posible y aplicando estrategias de control de la ansiedad. Tradicionalmente se ha utilizado una exposición imaginando lo que está ocurriendo y que el sujeto verbalice cómo se siente, pero en la actualidad podemos hacerlo de un mejor modo, a través de la realidad virtual, con la que se puede vivir la situación de manera más real y se puede medir la ansiedad del sujeto en el momento. Este tratamiento ha sido estudiado por varios autores como el estudio abajo indicado en el que el sujeto recibió 8 sesiones dentro de las cuales se realizó la psicoeducación de lo que es una fobia y a continuación una exposición virtual a la fobia junto al registro de sus niveles de ansiedad. Las exposiciones virtuales fueron desde en casa preparando la maleta, a cómo esperaba el avión para finalmente exponerse a montar en el avión. Se observó que la evitación a la situación, el temor y los pensamientos catastróficas que le surgían le disminuyeron de manera significativa en dos semanas. Observaron que la realidad virtual es capaz de inducir la ansiedad, lo que hace que la mente crea que es real, y a su vez de disminuirla debido a la exposición a la misma. En el caso abajo indicado el sujeto al finalizar el tratamiento llegó a hacer un vuelo con un bajo nivel de ansiedad.

Información obtenida de:

BAÑOS RIVERA, R.M., BOTELLA ARBONA, C., PERPIÑÁ, C., QUERO CASTELLANO, S., Tratamiento mediante realidad virtual para la fobia a volar: un estudio de caso. Clínica y Salud [en linea] 2001, 12 (Sin mes) : [Fecha de consulta: 2 de febrero de 2018] Disponible en:<http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=180618319006> ISSN 1130-5274 

Belén Pozo

Psicóloga Sanitaria

Técnica en Biofeedback y Neurofeedback

Psicólogo adultos: Los valores de la sociedad

Psicólogo adultos: Los valores de la sociedad

El faro que guía la vida de cada uno son los valores y los esquemas cognitivos a través de los cuales nos enfrentamos al día a día y afrontamos las diferentes situaciones.

Por un momento te propongo que pares y escuches a tu alrededor, observes cómo nos comportamos, cómo actuamos con los demás… ¿te has dado cuenta? ¿por quién miramos? ¿hacia quién dirigimos nuestros actos? ¿compartimos? ¿respetamos? o por el contrario ¿reivindicamos?

No se si te habrás dado cuenta pero estamos en una sociedad individualista y reivindicativa, que busca el beneficio propio y le cuesta observar al otro y dar al otro algo antes de que ese otro ofrezca. Los valores del respeto, amor al prójimo o la comprensión no están en auge. Cada vez hay más situaciones de bullying en los centros escolares, de trato inadecuado entre las parejas o de no respeto de las normas y leyes. Porque cada vez se mira menos por el prójimo para mirar por uno mismo, para conseguir la máxima diversión y beneficio y sin querer olvidando al otro. Pero si el otro no se encuentra bien ¿qué ocurre? nunca hay que olvidar que somos seres sociales, nos necesitamos.

Una premisa muy importante “El todo es más que la suma de sus partes”

Belén Pozo

Psicóloga

Haz tu “Diario Sol”

Haz tu “Diario Sol”

Como hemos expuesto en artículos anteriores por todas las personas pasan nubes que generan malestar en el sujeto pero las nubes pasan. Es cierto que las nubes a veces dejan pequeños resquicios que hacen que cuando la persona echa la mirada atrás parece creer verlas de nuevo, por todo ello para evitar que los ojos vuelvan a las nubes os propongo el siguiente ejercicio.

Seguro que muchos de vosotros en vuestra infancia o adolescencia teníais un diario en el que escribíais vuestras vivencias o preocupaciones el cual os ayudaba a desahogaros, pues el ejercicio que os proponemos es similar pero desde otra visión. En este nuevo diario deben de anotarse las vivencias positivas del día, las que nos generen bienestar o alegría, aquellos momentos en los que piensas que quieres que se pare el reloj, momentos de relajación y de disfrute.

El hecho de escribir los aspectos positivos del día favorece un estado de ánimo positivo ya que hacemos que el cerebro centre su focalización en lo positivo por lo que hace que no se dé tanta importancia a las preocupaciones del día a día y se favorezca el positivismo. De este modo, poco a poco, la persona cambia sus esquemas cognitivos que le llevan a interpretar las situaciones del día a día.

Las nubes y su implicación

Las nubes y su implicación

Las nubes son una masa suspendida en la atmósfera formadas por partículas pequeñas que en ocasiones llevan consigo una pequeña llovizna, una pequeña lluvia o una tormenta torrencial. El que sea de un modo u otro depende de diversos factores no controlables por el hombre. Pero las nubes al final pasan, no siempre se quedan, al final descargan o desaparecen, pero no siempre están.

Las crisis, preocupaciones, o dificultades son las nubes de la vida, siempre van a aparecer y siempre se van a ir.

Al igual que las nubes, estas en muchas ocasiones no son controlables al 100% y la mejora o cambio de las mismas no dependen de la persona sino de que el tiempo pase.

Entonces si son nubes ¿no puedo hacer nada? lo cierto es que sí, lo importante es centrarse en el sentimiento que genera dicha nube, sentirlo y transformarlo si genera malestar. Si el sentimiento que genera malestar se mantiene la nube permanecerá, estará atada a un cordel al sujeto que hará que la emoción se mantenga. Por el contrario si esto no ocurre la nube pasará y mostrará al sujeto el modo en el que protegerse, resguardarse o sobrellevar la siguiente nube.

Recuerda, no ates tu nube y… todos tenemos nubes.

Belén Pozo

Psicóloga

La razón y la emoción

jLa razón y la emoción

La razón y la emoción son dos conceptos que van muy unidos en los aspectos de la psicología. La razón es la característica que nos hace diferenciarnos del resto de animales, pero esta razón ¿es buena? ¿nos beneficia?

Lo cierto es que gracias a las razón generalizamos los aprendizajes, nos adaptamos a los cambios de las situaciones, planificamos,..etc. De todas estas funciones se encarga el neocortex, que ocupa 2/3 de cerebro. A través de la razón intentamos controlar el mundo.

Por otro laso se encentra el sistema límbico encargado de las emociones, a nivel cerebral se encuentra debajo de la corteza cerebral encargada de la razón. Este sistema envía los impulsos que generan las emociones, las expresa, controla y las vive.

El sistema límbico es el que mueve al sujeto, el que le motiva y le hace vivir. El neocortex es el que planifica para conseguir los objetivos deseados. Ambas partes dan lugar a que un sujeto responda de manera más racional o emocional a las situaciones. El que domine un cerebro u otro predispone al sujeto a presentar ciertas patologías: los más emocionales tienden a presentar más alteraciones en el estado de ánimo y por el contrario los más racionales tienden a mostrar en mayor medida preocupaciones, ansiedad o manías.

¿Cómo es tu cerebro?

Belén Pozo

Psicóloga

Vacaciones, cómo disfrutarlas plenamente

DIGITAL CAMERALlega el momento del año que quién más quién menos espera, época en la que todos quieren desconectar, disfrutar, descansar… Sin embargo, esto que a priori todo el mundo desea en ocasiones puede no resultar tan fácil. Debido a la rutina del día a día que imponen el trabajo o los horarios entre otros factores, la adaptación al cambio a algo que constituye una situación bastante diferente e incluso contrapuesta puede constituir algo complicado por no saber cómo parar y cambiar de ritmo.

En este sentido, las técnicas del denominado Mindfulness pueden contribuir a lograr un estado que permita disfrutar y vivir el periodo estival y las vacaciones de una forma plena.

Se considera el Mindfulness como un estado de atención o consciencia plena, en el momento presente, a las sensaciones corporales, a las emociones, al ambiente que rodea… que permite un incremento de la propia autoconsciencia y del bienestar general al lograr dejar pensamientos intrusivos o rumiaciones de lado, permitiendo todo esto el vivir el aquí y ahora, no estando pendiente del pasado o el futuro.

Diversos estudios al respecto y una extensa investigación avalan la eficacia de estas técnicas cada vez más presentes en ámbitos psicológicos o médicos, entre otros, para el abordaje de diferentes patologías, favoreciendo a nivel emocional un mayor equilibrio, un incremento de la calma y la serenidad y un estado de ánimo más positivo.

Continuando con el tema que nos ocupa, la aplicación de técnicas y herramientas consideradas de Mindfulness al periodo vacacional para poder disfrutar y aprovechar éste de un modo pleno podrían constituir actividades como las que se citan a continuación:

  • Centrar de forma deliberada la atención en todos y cada uno de los sentidos.
  • Centrarse en la respiración, en cómo entra y sale el aire que se respira, en las sensaciones que se producen cuando esto ocurre…
  • Centrarse en los sonidos que tienen lugar en el ambiente que rodee en ese momento preciso así como en los colores… los olores… las formas… el tacto…
  • Focalizar la atención en las sensaciones corporales producidas cuando se dirige y se centra la mente en todo esto.
  • Dirigir también la atención hacia las emociones que se manifiestan durante estos instantes.
  • Estar presente y dejar pasar cualquier pensamiento que distraiga de este momento presente.

La clave de todas estas técnicas, como se recoge en los diferentes estudios experimentales llevados a cabo hasta le fecha, es la práctica a través de la cual dicho estado se incrementa y es más fácil entrar en él, pudiendo llegar a constituir incluso un modo de vida.

Aida Mañero

Psicóloga

¿Generosos, ayudadores o dependientes?

manoEl autor Claudio Naranjo, tras sus diversos y profundos estudios sobre la personalidad y las diferentes teorías relacionadas, ha sido uno de los considerados propulsores y difusores del denominado Eneagrama y los nueve eneatipos descritos.

Entre esos nueve tipos, el considerado número dos es el del llamado “altruista o ayudador”. Se trata de personas cuyo foco atencional de forma persistente está dirigido hacia los demás, hacia sus necesidades, hacia sus problemas y hacia cómo ayudarlos a resolverlos para que de este modo se encuentren bien. No están tan enfocados hacia sus propias necesidades, las cuales frecuentemente suelen postergar siempre por los demás, no obstante, interiormente esperan agradecimiento a cambio ya que tienen la imperante necesidad de sentirse queridos, importantes en la vida de los demás e imprescindibles. De este modo, el núcleo principal de su vida gira en torno a las relaciones interpersonales en las cuales necesitan a alguien a quién atender.

Así pues, con este tipo de funcionamiento, de forma aparentemente indirecta se llegan a convertir en dependientes relacionales puesto que siempre necesitan a alguien a quien ayudar para sentirse correctamente y emocionalmente estables.

En este sentido, el siguiente artículo ofrece más datos interesantes y metáforas relacionadas con este tipo de personas aparentemente dedicadas a los demás, disfrazadas de altruistas y generosas, que en el fondo son dependientes relacio-emocionales los cuales no son capaces de sentirse bien consigo mismos y cubren esas carencias haciendo el bien.

http://elpais.com/elpais/2015/06/05/eps/1433516639_018300.html

Aida Mañero Ocarranza

Psicóloga

Qué te hace feliz

CIMG2329Parece, según muestran diversas investigaciones, que existen numerosos aspectos que han venido siendo estudiados para poder evidenciar de modo fiable qué es lo que hace que las personas sean felices y disfruten de una vida plena.

En este sentido, han sido diversos los autores que han profundizado en el concepto de bienestar, los cuales a su vez han propuesto diferentes modelos que detallan aquellas dimensiones relacionadas con dicha situación o estado.

Entre otros, cabe destacar el modelo propuesto por Carol Ryff (1989) el cual incluye seis dimensiones básicas que delimitarían el bienestar en su polo óptimo y/o deficitario:

  • autoaceptación,
  • relaciones positivas,
  • autonomía,
  • dominio del entorno,
  • propósito en la vida y
  • crecimiento personal.

Por su parte, Corey Keyes igualmente propuso otro modelo de dimensiones del bienestar (2002), cuya principal diferencia con el anterior es la inclusión de lo que denomina “bienestar social”. Se aprecian aquí tres áreas:

  • bienestar subjetivo (alto afecto positivo y bajo afecto negativo, así como una elevada satisfacción vital),
  • bienestar psicológico (que incorpora las seis dimensiones propuestas en el modelo de Carol Ryff)
  • bienestar social

Además de la información arrojada por estos modelos acerca del concepto de bienestar y de los ámbitos relacionados con el mismo, se han descrito otros muchos elementos asociados que pueden ofrecer datos sobre qué condiciones, actitudes y/o rasgos favorecen y ayudan a la aparición de bienestar duradero, a saber:

  • edad y sexo: los estudios realizados parecen indicar que estos factores apenas tienen influencia.
  • nivel económico: se aprecia una influencia muy baja, a excepción de aquellos casos en los que las necesidades básicas no se encuentren cubiertas, caso en el cual la correlación sería negativa.
  • estado civil: según las investigaciones realizadas, es posible observar que las personas casadas o con pareja son más felices que aquellas que están solteras, separadas o viudas.
  • factores de personalidad: entre aquellos factores que han sido estudiados se encuentra la extraversión y, en este sentido, se ha encontrado que personas con este tipo de rasgo están más cerca del bienestar, seguramente, y según se ha visto, por su capacidad para disfrutar de pequeñas experiencias diarias. Igualmente, se ha observado que la estabilidad emocional correlaciona positivamente con este concepto, del mismo modo que lo hacen la capacidad para afrontar las dificultades, el optimismo o la capacidad de agradecimiento, entre otros.

Aida Mañero Ocarranza

Psicóloga