Modificar nuestros hábitos

Modificar nuestros hábitos

¿Hay algún hábito que te gustaría poder incorporar en tu vida? ¿Te gustaría poder practicar algo de ejercicio de manera regular, iniciarte en la lectura, aprender a patinar?

¿Tienes algún hábito que por el contrario, te gustaría prescindir de él? ¿Estás dispuesto a renunciar al tabaco, estás dispuesto a renunciar a la comida poco saludable?

Los seres humanos, requerimos de un tiempo para cambiar hábitos. William James, uno de los padres de la Psicología Moderna, comentó a principios del siglo XX, que el tiempo que se precisa para ello, es de 21 días.

Según él, los hábitos posibilitan y favorecen los pasos que son necesarios para obtener un resultado, para conseguir un objetivo que nos hemos establecido, de tal manera que esos pasos resultan ser más precisos y más adecuados. Con ello, se atenúa nuestro cansancio, la atención que dedicamos de manera consciente a la realización de estas acciones es menor y se promueve una automatización de la conducta haciendo que esta se desarrolle de manera más sencilla.

James indica que para poder cambiar un hábito, se precisa de:

–    Determinación. La idea es poder organizar nuestra vida en función del hábito que se quiere adquirir. William James decía que había que favorecer un entorno que impulsara nuestro nuevo camino, nuestra nueva meta.
–    Disciplina. Según James, a lo largo de estos días, muy posiblemente esté presente las ganas de volver a ese viejo hábito. Él propone seguir adelante en el intento y no caer en la tentación de volver atrás. Es importante que haya una continuidad. Hay que ser disciplinado y dedicarle tiempo.
–    Iniciativa. Hay que tener iniciativa, no hay que dejarse llevar por las circunstancias que puedan rodearnos. Determinadas circunstancias y las personas que nos rodean influyen mucho en la adquisición de un hábito adecuado y en el hecho de romper con el antiguo.

Es importante conocer los motivos para ese cambio. Hay que pensar en qué es lo que queremos, para qué vamos a hacerlo, por qué queremos hacerlo, cómo vamos a conseguirlo. Hay que buscar algo que realmente nos atraiga, nos motive y que sea coherente con nosotros mismos, con nuestros intereses y valores. Por eso hay que buscar aquello que consideremos que es importante para nosotros y poder permitirnos salir de nuestra zona de confort.

Es aconsejable que vayamos poco a poco, de manera que estos hábitos puedan ir cambiando de forma gradual. Una manera de poder instaurar un hábito saludable y remplazar uno inadecuado, sería cambiar el mal hábito, por el bueno.

Sería interesante poder hacer una lista donde reflejar ambos tipos de hábitos teniendo en cuenta el grado de importancia que demos a cada uno de ellos; por un lado los que nos gustaría adquirir, y por otro lado, los que se desearían dejar atrás. De todos los posibles hábitos de ambas listas, es aconsejable elegir uno o dos para empezar a adquirirlos, no más. Es importante ser realista y no querer abarcar todos los cambios a la vez.

Una manera de facilitar la adquisición o eliminación de los hábitos, es hacer más o menos fácil el tener un adecuado o inadecuado hábito. Por ejemplo, si quieres dejar de comer dulce después de la comida o de la cena, haz por eliminar de la lista de la compra este producto que tanto te gusta. El hecho de no tenerlo en casa, te va a facilitar el no caer en el deseo de comerlo. Si quieres empezar a ir al gimnasio después de salir de trabajar, busca un centro que esté cerca de tu lugar de trabajo y déjate preparado la noche de antes la bolsa de deporte con todo lo que vas a requerir para tu tarde de gym.

No desistas, sigue intentándolo, porque aunque los viejos hábitos no nos lo van a poner fácil, puesto que durante mucho tiempo han formado parte de nuestro día a día, haciendo difícil su instauración, una vez logrado nuestro objetivo, la sensación de bienestar y satisfacción nos va a invadir. Somos capaces de abandonar o modificar hábitos que llevan un tiempo establecidos y adquirir alguno nuevo por propia voluntad. No los posterguemos, no esperemos al mes que viene, ni tampoco al año que está por entrar. Podemos empezar hoy mismo.

http://www.samastah.com/21-dias-para-cambiar-un-habito-la-gran-idea-de-williams-james/
Miriam Benavides

Psicóloga

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