Consejos ante posibles problemas de insomnio. Aida Mañero Ocarranza

El sueño, y más concretamente el descanso, son factores de gran relevancia para el adecuado funcionamiento de nuestro organismo; es por esto que, aproximadamente un tercio de las horas que contiene el día, las pasamos durmiendo. De este modo, a través de un adecuado descanso y de un sueño reparador, podremos afrontar con mayor éxito los diferentes obstáculos y qué haceres del día a día.

 Así pues, debido a la relevancia que se observa tiene el descanso, numerosos han sido los estudios y las investigaciones encaminadas a lograr que los individuos consigan un sueño reparador y adecuado, que permita mantener su funcionamiento óptimo, en caso de que éste no se de. Este tipo de estudios son los que han permitido establecer la distinción actual existente entre el denominado insomnio primario e insomnio secundario.

 –        El insomnio primario no es un síntoma o un efecto secundario debido a otro trastorno, no se debe a la ingesta de una medicina u otras sustancias, sino que por el contrario es un trastorno independiente.

 –        El insomnio secundario por su parte, se trata de un síntoma o efecto secundario derivado de otra problemática principal o primaria. Así pues, este segundo tipo de insomnio puede ser causado por una gran variedad de factores como por ejemplo la ansiedad o la depresión, entre otros.

 Se considera que este insomnio secundario es el más frecuente de los dos y el que presenta al mismo tiempo un mejor pronóstico en lo relativo a su tratamiento. Igualmente, es posible distinguir entre insomnio crónico (síntomas al menos 3 veces por semana durante un mes) o agudo (de corto plazo).

 Con esto, y con el objetivo de paliar el insomnio, a continuación se ofrecen una serie de consejos, los cuales deben ser seguidos y en caso necesario acompañados de una terapia psicológica junto a sesiones de biofeedback, que permita devolver al sujeto a su estado de bienestar tanto físico como psicológico y mental:

 –        Mantener un horario diario en el que siempre sea la misma hora la fijada para acostarse y para levantarse.

 –        Evitar el consumo de bebidas con cafeína, teína y otros estimulantes cerca de la hora de acostarse.

 –        Llevar a cabo actividades relajantes y calmantes antes de ir a dormir.

 –        Propiciar un ambiente relajado y con una luz tenue antes de ir a dormir.

 –        Hacer ejercicio diario, pero nunca cerca de la hora de acostarse, para evitar la activación que se produce.

 –        Realizar cenas ligeras que permitan hacer una buena digestión.

 –        Realizar alguna técnica de relajación.

 Como se indica, estos son sólo algunos de los consejos que pueden ayudar, no obstante, el insomnio es una problemática con la cual se sabe que se obtienen mejores resultados si se acompaña de una adecuada terapia psicológica que permita al sujeto adquirir ciertas estrategias y herramientas.

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