Psious: Tratamiento fobia social

Psious: Tratamiento fobia social

Francisco J. Labrador y Francisco Ballesteros Pérez, en la Universidad Complutense de Madrid, han llevado a cabo un estudio sobre la efectividad de los tratamientos para la fobia social en un grupo de sujetos con dicha patología según los criterios del DSM.

Llevaron a cabo la evaluación en una media de 4 sesiones y el tratamiento en una media de 16 sesiones tras las cuales obtuvieron un alto porcentaje de altas.

La realidad virtual favorece la exposición gradual a la fobia social, la cual es la estrategia de mayor efectividad en esta patología. A su vez la realidad virtual ofrece al terapeuta el poder graduar los estímulos y ver de manera inmediata cómo afecta al sujeto en su sistema fisiológico para de este modo ir adaptando las estrategias de manejo de la ansiedad.

La realidad virtual además favorece una mejor adherencia al tratamiento por parte del sujeto y que se sienta más tranquilo ya que conoce que el terapeuta tiene el control de la situación a la que se tiene que enfrentar, es el paso intermedio necesario para la superación de la fobia social. Gracias a la realidad virtual y Psious, el sujeto puede enfrentarse de una manera muy real a la situación tan temida junto a su terapeuta, el cual guiará y controlará su exposición.

Información obtenida de:

http://www.psicothema.es/pdf/3922.pdf

Belén Pozo

Psicóloga Sanitaria

Entender las emociones psicología

Entender las emociones psicología

Entender las emociones no es fácil, muchas veces se muestra una emoción, y en realidad sentimos otra, que en ese momento no somos capaces de ver ni de reconocer, porque la mente nos protege para que no la sintamos, porque no estamos preparados, o porque en ese momento, quizá no sea bueno para nosotros.

A lon niños les pasa lo mismo, y es aún más complejo, muestran una emoción y sienten otra, el problema de ésto es que el entorno no reacciona como debería, pues reacciona según la emoción que se muestra y no sobre la que realmente se siente. Esto lleva a empeorar el problema y cronificarlo, pues la persona que tiene el malestar no se siente entendida ni apoyada, ni se buscan soluciones eficaces que resuelvan su estado, pues las que se adoptan son para una emoción mostrada pero no sentida.

Explica a los niños que emoción tienen como contento, triste, enfadado o miedo, esta bien de cara a que sepan identificar cómo se sienten, pero el mundo de las emociones es mucho más complejo. Cuando hay un problema de conducta o emocional en el niño, los psicólogos vamos a la emoción primaria, sin quedarnos mucho en la secundaria, de este modo podemos abordar el problema, dar solución al mismo y dar pautas a los padres para cómo ayudar a su hijo, y que no se cronifique o empeore el problema.

Elisa Vaca

Psicólogo Sanitario

Manejar el dolor crónico.

Recomendaciones para manejar el dolor crónico.

Segunda parte.

Seguimos facilitando estrategias para poder manejar el dolor de larga duración y mejorar la calidad de vida de todas aquellas personas que sufrís diariamente por ello.

  • Organizar el tiempo, priorizar y delegar responsabilidades.

“Si es que no me cunde”, “no puedo seguir este ritmo”, “me falta tiempo para todo lo que he de hacer”, “no he podido terminar con esto”,…

¿Todas las actividades que has de hacer son importantes? ¿Qué es lo realmente relevante? ¿Eres muy exigente contigo mismo? ¿Y qué pasa si no cumples? ¿Qué pensarán de ti si ven que no eres capaz y que no puedes seguir el ritmo al que estabas habituado? ¿Ha de estar tu casa perfecta y reluciente para recibir a tus invitados el día de tu cumpleaños? ¿Y si dices que no? ¿Y si lo pospones?

Si somos capaces de organizar mejor nuestro tiempo, de diferenciar que es lo importante de lo que no, de permitirnos marcar nuestro propio ritmo y de delegar tareas, ¿qué pasaría?

 Algunos consejos que se pueden tener en cuenta en relación a estas cuestiones se enumeran a continuación:

  • Hacer la compra por internet te ahorrará tiempo y malestar.
  • Invitar a tus familiares a tomar un café y unas pastas en lugar de comer o cenar permitirá que pases un rato agradable con los tuyos sin emplear excesivo tiempo.
  • Tú pareja puede encargarse de ir a gestionar las cuestiones bancarias.
  • Hoy la comida la puede preparar tu hijo.
  • Hacer una lista con lo que se desea hacer hoy, teniendo en cuenta que los objetivos que uno se marque han de ser pequeños y fácilmente alcanzables y en caso de incumplimiento, no hay que sentirse mal por ello. Muéstrate flexible y comprensivo contigo mismo.
  • Entre tarea y tarea puedes tomarte un respiro.
  • No hay que esperar a descansar cuando el dolor haya irrumpido y se haya vuelto intolerable. Hay que parar antes para evitar que vaya a más.
  • No hay que aprovechar aquellos días en los que el dolor es manejable para hacer una lista interminable de tareas.

Recuerda que el ritmo es diferente y ahora se va a emplear más tiempo en las actividades diarias. Recuerda que delegar no es abusar ni defraudar a los demás y que no somos personas imprescindibles. Recuerda que un mínimo de actividad diaria es aconsejable porque entre otros beneficios, mejora la circulación y fortalece nuestros músculos. Recuerda que el adquirir nuevas rutinas lleva su tiempo, pero que no es algo imposible. Recuerda que programar el día, ayudará en tu rendimiento. Y recuerda, que en el plan de actividades diarias se ha de incorporar los ejercicios de relajación y las actividades de ocio con familiares y amigos.

 

  • Las actividades placenteras.

Como se ha comentado, a la hora de planificar y organizar el día, hay que darle valor a todas aquellas actividades que resultan gratificantes. No hay que olvidarse de hacerlas un hueco en la rutina diaria y para sacar tiempo para ellas, igualmente, hay que programarlas. Si se plantea diariamente una pequeña actividad agradable, va a ser más fácil comenzar el día.

Son actividades que siempre han estado presentes, porque os agradan, porque os entretienen, porque os gustan, y por ello, hay que mantenerlas. El dejarlas de lado no favorecerá un buen estado de ánimo. Recordad que cuando nos sentimos más tristes, el dolor es más complicado de manejar.

Ahí van algunas sugerencias al respecto:

  • Si no puedes estar más de 40 minutos pintando, haz una pausa y si te encuentras mejor, retoma.
  • Empieza una novela.
  • Escucha tus canciones favoritas.
  • Haz una colección.
  • Desarrolla alguna manualidad.
  • Disfruta haciendo ganchillo, punto o costura.
  • Toma el sol en un parque.
  • Da un paseo.
  • Camina por la playa.
  • Ponte con los pasatiempos.
  • Queda a merendar con un amigo en la cafetería de al lado de casa.
  • Come un día fuera de casa.
  • Date un baño relajante.
  • Practica un mínimo ejercicio físico.
  • Ve un par de capítulos de tu serie favorita.
  • Apúntate a un taller,…

La idea es poder mejorar la vida diaria, la condición física, y el estado de ánimo, recuperando las  actividades de ocio.

 

  • La alimentación.

La calidad de vida depende como ya se ha señalado, entre otras cosas, de nuestro estado de ánimo, de cómo interpretamos los acontecimientos, del tipo de pensamientos que tengamos. Una adecuada alimentación influye de manera positiva en nuestro estado de ánimo y previene y mitiga algunos dolores. Por eso se aconseja el consumo de alimentos tales como jengibre, canela, arándano, granada, cereza, piña, nuez, cebolla, cúrcuma, linaza, col rizada, arroz integral, requesón, aceite de oliva, salmón, espinacas, lácteos,…

Por sus efectos antiinflamatorios, por sus cualidades analgésicas, por fortalecer los huesos, por su contenido en omega 3, en vitamina C o D, por ser antioxidantes, por ser alimentos frescos, por todo ello, conviene incorporarlos a la dieta diaria.

Un alimento sin más, no va a eliminar el dolor crónico, pero una alimentación adecuada y saludable, va a ser una estrategia más a tener en cuenta para su manejo.

Buena actitud, pensamiento positivo, constancia, buena alimentación, aumento de actividades placenteras, relajación, programación del tiempo, instauración de metas realistas, son algunas de las herramientas para reducir el dolor, el malestar y el impacto que ocasiona en la vida de cada una de las personas que sufren dolor crónico.

Miriam Benavides

Psicóloga Sanitaria

Supera tu fobia a volar

Psicólogo Madrid: Supera tu fobia a volar

La fobia o miedo a volar es un miedo muy común en el que la persona presenta un estado de ansiedad previo, durante y posterior ante la situación de tener que volar. Como todas las fobias es un miedo irracional por lo que los razonamientos y confrontaciones no son eficaces para su superación. Todos sabemos que hay una probabilidad pequeña de que ocurra un accidente aéreo pero el cerebro emocional piensa y ¿y si pasa? y comienza la activación fisiológica en la que el sujeto tiene dificultades para pensar, respirar, tiene sudor en las manos… y ¿cómo puede superarla?, la manera más eficaz es la exposición a la fobia, pero ¿de qué manera? Lo mejor es de la manera más real posible y aplicando estrategias de control de la ansiedad. Tradicionalmente se ha utilizado una exposición imaginando lo que está ocurriendo y que el sujeto verbalice cómo se siente, pero en la actualidad podemos hacerlo de un mejor modo, a través de la realidad virtual, con la que se puede vivir la situación de manera más real y se puede medir la ansiedad del sujeto en el momento. Este tratamiento ha sido estudiado por varios autores como el estudio abajo indicado en el que el sujeto recibió 8 sesiones dentro de las cuales se realizó la psicoeducación de lo que es una fobia y a continuación una exposición virtual a la fobia junto al registro de sus niveles de ansiedad. Las exposiciones virtuales fueron desde en casa preparando la maleta, a cómo esperaba el avión para finalmente exponerse a montar en el avión. Se observó que la evitación a la situación, el temor y los pensamientos catastróficas que le surgían le disminuyeron de manera significativa en dos semanas. Observaron que la realidad virtual es capaz de inducir la ansiedad, lo que hace que la mente crea que es real, y a su vez de disminuirla debido a la exposición a la misma. En el caso abajo indicado el sujeto al finalizar el tratamiento llegó a hacer un vuelo con un bajo nivel de ansiedad.

Información obtenida de:

BAÑOS RIVERA, R.M., BOTELLA ARBONA, C., PERPIÑÁ, C., QUERO CASTELLANO, S., Tratamiento mediante realidad virtual para la fobia a volar: un estudio de caso. Clínica y Salud [en linea] 2001, 12 (Sin mes) : [Fecha de consulta: 2 de febrero de 2018] Disponible en:<http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=180618319006> ISSN 1130-5274 

Belén Pozo

Psicóloga Sanitaria

Técnica en Biofeedback y Neurofeedback

Realidad virtual para la ansiedad

Realidad virtual para la ansiedad

Cristina Botella Arbona,  Azucena García-Palacios, Rosa María Baños, Rivera y Soledad Quero Castellano, de la Universidad Jaume I, llevan a cabo una revisión de los estudios realizados sobre la eficacia de la aplicación de la Realidad Virtual en los trastornos psicológicos.

Señalan que una de las mayores ventajas es el poder controlar lo ocurrido en la situación a la que se enfrenta el sujeto, lo cual le generará tranquilidad al sujeto ya que será el profesional el que controle a lo que se tiene que enfrentar y puede observar cómo reacciona su cuerpo para poder enseñarle las estrategias de afrontamiento adecuadas y adaptadas a la persona y a la situación enfrentada.

Los estudios de revisión han comprobado que la realidad virtual es una herramienta muy eficaz en las fobias específicas, en las que se encuentran los mejores resultados. Además han observado que esta herramienta a resultado eficaz en los casos en los que otras técnicas no han funcionado, ya que como se ha comentado anteriormente se da un mayor control y análisis y con ello se puede determinar el por qué la persona no consigue avanzar. Uno de los inconvenientes de estas herramientas es la personas que los utilizan y el tipo de software utilizados, es muy importante que el profesional que lo aplique sea conocedor de los trastornos y que los software hayan sido comprobadas su eficacia.

Información obtenida de: http://www.terapiacognitiva.eu/cpc/dwl/VR/Cuad%20N82%20trabajo%202.pdf

Belen Pozo

Psicóloga Sanitaria

Técnica en Biofeedback y Neurofeedback

Psicólogo: Salud Emocional

Psicólogo: Salud Emocional

Se habla mucho sobre la salud, pero en general, siempre suele hacer referencia a la salud física, a lo que atañe al cuerpo. Y poco se habla de la salud emocional y de qué cosas se pueden hacer para tener una buena salud emocional.

Y la razón no es muy entendible, porque sin salud emocional, no hay calidad de vida, porque suele generar un importante malestar tanto a la persona que lo padece como para las personas que le rodean y familiares. Y aún pero, no sabemos cómo ayudarle, qué recomendarle, lo que genera frustración y malestar  los que están cerca de esa persona.

Los psicólogos en estos casos, somos de gran ayuda, si no se puede llevar a la persona con ansiedad, depresión o algún trastorno psicológico, es importante que acudan los familiares, para saber cómo actuar, qué hacer ante determinadas situaciones y cómo ayudar. Porque ver a un ser querido que no está bien, genera mucho dolor emocional, es importante que comprendas qué está pasando y cómo podemos solucionarlo.

Son temas muy complejos, en lo que casi nadie sabe ayudarnos, y unas pautas pueden ser de gran ayuda.

Propongo unos consejos para tener salud emocional:

-Comer sano

-Hacer deporte al menos 3 días a la semana

-Todos los días un rato de ocio, aunque sean 40 minutos

-Vivir el presente eliminando las preocupaciones

-Tener una ilusión u hobby

-Relaciones sociales adecuadas

-Cultivar la ética y el desarrollo mental

-Planificarse

-Ser asertivo

Elisa Vaca

Psicólogo Sanitario

 

Manejar dolor crónico

Recomendaciones para manejar el dolor crónico.

Primera parte.

Seguramente, si padecéis dolor crónico, hayáis visto afectados algunos aspectos de vuestra vida. Es posible que vuestros estudios o vuestro trabajo no los podáis llevar a cabo con la misma normalidad de antes. Que los quehaceres diarios y las responsabilidades os supongan un sobreesfuerzo. Que requiráis ahora de la asistencia de otra persona para realizar algunas de las actividades básicas como es el caso de la ducha o de la movilización. Que vuestro ritmo de sueño se haya visto perjudicado. Que las actividades de ocio las hayáis dejado de lado. Que hayáis perdido calidad de vida y que veáis con dificultad disfrutar de las cosas esenciales del día a día.

 

Es muy habitual sentirse con los que os rodean y con vosotros mismos irritables, culpables, tristes, frustrados, impotentes, cansados, fatigados, exasperados, solos, incomprendidos,… 24 horas de dolor persistente puede hacer que os sintáis desbordados.

 

A pesar de ello, se puede mantener cierta calidad de vida, y es importante aprender algunas estrategias y hacer uso de ciertas recomendaciones para facilitar el manejo y el control del dolor de larga duración. Para aprender a vivir con él, ahí van algunos consejos a tener en cuenta:

 

  • Pensamientos negativos versus pensamientos positivos

 

Nuestros pensamientos determinan como sentirnos. Pensar de manera negativa, va a influir negativamente en nuestro estado de ánimo y por tanto, estados ansiosos o depresivos van a hacer que el sufrimiento sea mayor.

 

Evidentemente, no significa que haya que dejar a un lado nuestras emociones, que dejemos de prestarlas atención, es normal sentir emociones negativas, sino más bien, aprender a modular las emociones para que éstas no sean tan intensas y lleguen a bloquearnos. No es lo mismo sentir un enfado intenso, que sentir, cierto enfado. Por esto, es importante hacer una gestión adecuada de nuestros pensamientos para que estos nos afecten menos y podamos permitirnos sentir de manera más sana y poder así, controlar mejor el dolor.

 

Generalmente, los pensamientos que están presentes cuando se tiene dolor crónico, se caracterizan por ser negativos, catastrofistas y exagerados, persuasivos, nos llevan a conclusiones apresuradas,…:

“No puedo ni ponerme el jersey”

“Ni siquiera puedo caminar más de 30 minutos”

“Da igual esté de pie que tumbado, esto no hay quien lo tolere”

“Estoy agotado y no he hecho nada”

“Cómo es posible que no sea capaz de ducharme sola”

“Mi vida se ha vuelto un desastre”

“Siempre va a ser así”

“Soy un verdadero inepto”

“Me duele muchísimo”

“No voy a poder a volver a hacer nada”

 Cuando aparecen, nos los creemos sin más y ni siquiera nos paramos a cuestionarlos. Si nos dicen que “esto es insoportable”, pues nos creemos que esto es insoportable. Predisponemos a creer que no valemos nada, que somos personas inútiles, que nos hemos vuelto torpes, que somos incapaces y permitimos entonces que influyan en nuestro estado de ánimo.

Lo primero que hay que hacer entonces, es aprender a detectar este tipo de pensamientos que surgen en relación al dolor, y una vez detectados, aprender a cuestionarlos:

“¿Cómo me hace sentir este pensamiento? ¿Me hace sentir mejor, me siento más tranquilo, o por el contrario, me hace sentir más impotente y desamparado? ¿Consigo solucionar algo?

¿Me permite afrontar de manera más sana mi dolor? ¿Aleja mi preocupación o por el contrario la alimenta más?”

Lo segundo, sustituirlos por otros más positivos:

 “De todo esto, lo que hoy voy a hacer es,…, y mañana, ya se verá. A lo que llegue”

“Voy a tumbarme un rato y a practicar la respiración. Así me voy a sentir mejor”

 “Soy una persona luchadora”

“La vida merece la pena”

“Si consigo relajarme, me sentiré más tranquilo”

“Lo voy a intentar”

“Yo no me rindo”

 “Venga, esa es la actitud”

“¿Qué esto va a poder conmigo? De eso nada”

“Voy a ir a clase, y si estoy dos horas, pues dos horas”

“Soy fuerte “

“Yo puedo”

“A seguir tirando”

“Muy bien, sigue centrándote en la respiración”

“Adelante”

“Despéjate”

“No hay prisa, a mi ritmo”

“Relájate, tu puedes”

“No estoy solo. Tengo en quien apoyarme”

“No me hundiré”

“Lo estoy controlando”

“Lo estoy haciendo bien”

“Estoy aprendiendo a valorar las pequeñas cosas”

“Bien hecho. Hasta donde he podido”

 

  • La relajación como herramienta para paliar el dolor.

 

La relajación nos ayuda a afrontar el estrés, la ansiedad, y cualquier otro estado de tensión emocional, con lo que nos ayuda también, a manejar el dolor.

 

El dolor causa tensión muscular y la tensión muscular a su vez lo que provoca es más dolor. Con la relajación, lo que se favorece es que esa tensión disminuya, con lo que a su vez, se disminuye o incluso según qué casos, se elimina el dolor.

 

La relajación tiene además otros efectos positivos como es el caso de la disminución de la presión sanguínea, de la frecuencia cardiaca o de los pensamientos negativos, facilita el sueño, la capacidad de concentración y en general, favorece un estado de tranquilidad y bienestar.

 

Como en el caso de los pensamientos positivos, la relajación requiere de tiempo para su aprendizaje.

 

Se aconseja la práctica regular, generalmente a la misma hora, mismo lugar y sin interrupciones. A poder ser, durante dos momentos diferentes a lo largo del día y al principio del entrenamiento, cuando el dolor sea leve o no esté presente. Se recomienda el uso de ropa cómoda y mantener los ojos cerrados. Sentado o tumbado, lo realmente importante es buscar la comodidad sin adoptar posturas que puedan provocar más dolor y que resulten perjudiciales. Sin cruzar los brazos ni las piernas, más bien, ligeramente separados del cuerpo y con apoyo de una almohada para estas y la cabeza. Se puede utilizar música suave o incluso audios con instrucciones. En caso de que la práctica se vea interrumpida por pensamientos, cosa muy habitual al principio, no hay que preocuparse por ello y sí, retomar la actividad de relajación.

 

Los métodos de relajación son muchos. Algunos de ellos son, la respiración abdominal, la relajación progresiva de las diferentes partes del cuerpo, la relajación muscular pasiva, el ejercicio físico ligero, la visualización de escenas agradables, relajantes y positivas, la  meditación, la música tranquila y suave,…

 

Lo que se aconseja es que se practique cada uno de estos métodos hasta dar con aquél que nos resulte más eficaz. La disminución del dolor es progresiva, se da poco a poco, de manera lenta, pero cuanto más se practique más eficaz resultará en el alivio del mismo, es por ello que la perseverancia es muy importante para que los cambios comiencen a dar sus frutos y realmente se consiga estar mejor y se recupere parte de la calidad de vida perdida.

 

Miriam Benavides

Psicóloga Sanitaria

Psicólogo Madrid, malditos hábitos

Psicólogo adultos Madrid, malditos hábitos

La culpa de las cosas que continuamos haciendo sabiendo que nos perjudican, la tienen los hábitos, que también son los responsables de que nuestra mente nos torture, repitiendo una y otra vez lo que no debemos hacer, y tentándonos a ello. Y son los responsables de que nos falle la fuerza de voluntad y que después nos sintamos culpables.

Como el cuerpo coja una hábito, es dificilísimo quitárnoslo del medio jajaja. Esto es bueno, para aprovechar y convertir en hábito todo lo que nos viene bien y nos da pereza hacer, como lavarnos la cara todos los días, comer comida sana, ir a trabajar o hacer deporte.

Pero también puede ser malo, como nos acostumbremos a algo que no debemos hacer, es dificilísimo quitarlo, aunque sea la cosa más tonta del mundo, como tomarte una onza de chocolate después de cenar, o una pasta a la hora del café. De hecho, en dejar de fumar o en el plan de adelgazamiento o de comer sano, sin duda este factor lo hemos de tener muy en cuenta, o puede ser el responsable de nuestro fracaso, por mucha fuerza de voluntad que se tenga.

Por ahí se dice que dejar o coger un hábito cuesta 21 días, los psicólogos podemos ayudarte a cambiar estos hábitos.

Elisa Vaca

Psicólogo Sanitario Madrid

Psicólogo Madrid: Manía o TOC

Psicólogo Madrid: Manía o TOC

Todo el mundo tiene una manía u obsesión, llevar a un examen una estampita, ponerse cierta prenda de ropa que le da suerte o recitar una canción o premisa. Estos tipos de comportamientos se realizan como una forma de calmar la ansiedad, buscan el equilibrio del sujeto a nivel emocional. Pero ¿cuándo dejan de ser manías? ¿cuándo se convierten en un Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC)?

Estas “manías”  pasan a ser un trastorno cuando alteran la vida social, laboral y personal del sujeto, cuando son recurrentes y repetidas en el tiempo y el no realizarlo genera un gran malestar.

Personas que no pueden tocar las barras del autobús o el metro y si lo hacen inmediatamente al llegar a casa tienen que ducharse por completo, sujetos que necesitan contar del 1 al 10 todas las mañanas porque sino tienen el presentimiento de que un familiar va a sufrir una desgracia. Se habla de TOC cuando el sujeto tiene ideas irracionales, incontrolables y recurrentes que son las llamadas obsesiones que son compensadas con una actuación que les genera una disminución de la ansiedad producida por la obsesión. En estos casos, en muchas ocasiones, el entorno entra en las compulsiones de la persona porque cree que de ese modo le ayuda a calmar la ansiedad, pero justamente ocurre lo contrario ya que la alimenta, da una razón a la mente de que está en lo cierto y por ello tiene que llevar a cabo el comportamiento. En lugar de ello hay que llevar a cabo estrategias de afrontamiento de la ansiedad así como prevenciones de respuesta.

No dejes que tus manías te controlen

Belén Pozo

Psicóloga Sanitaria

Cómo vemos las cosas

Psicólogo adultos: Cómo vemos las cosas

¿Cuántas veces has estado un buen tiempo dialogando con alguien sobre un tema y no os habéis puesto de acuerdo? ¿cuántas veces te ha costado entender el punto de vista del otro? ¿cuántas veces por mucho que te han dicho que te lo tomes de otra manera no lo has conseguido? ¿cuántas veces has intentado ser de otra manera y no lo has conseguido?

Y todo esto por qué…… porque como dice Anaïs Nin

No vemos las cosas no como son, vemos las cosas como somos

Percibimos el mundo según nuestra experiencia, nuestros esquemas cognitivos y nuestra personalidad, una misma situación puede ser muy diferente para dos personas distintas. Esto hace que a veces no haya entendimiento o no consigamos lo que queremos o necesitamos. Entonces para poder cambiar, para poder mejorar o aprender a ver las cosas de otra manera es muy importante conocerse, saber el por qué somos o percibimos de determinada manera, el darse cuenta determina el cambio y hace que fluyan las soluciones que están en uno mismo y funcionan mejor. Pero el darse cuenta es complejo y es necesario de un agente externo que ayude a sacarlo ya que la objetividad se pierde en los pensamientos. Ya tienes la solución, no lo dudes ni un momento, adivina por qué lo ves así.

Belén Pozo

Psicóloga sanitaria